CÓMO TRATAR CON GENTE QUE NO ESCUCHA

Es un reto tratar con alguien que no escucha, ya sea que interrumpa, parezca distraído, o sólo esté a la espera de su turno para hablar. Esto provoca que no te sientas escuchado, y las posibilidades de malos entendidos y errores aumentan. Es una situación frustrante que puede provocar que pierdas el hilo de lo que estabas diciendo o generar que se modifique lo que intentabas comunicar.

Seguramente percibirás al otro como arrogante, pero la situación también puede afectar desde un punto operacional por generarse errores de comprensión.

Algunas estrategias para trabajar con alguien que no escucha son:

Considera los diferentes estilos. Tal vez la otra parte sea incapaz de prestar atención mientras hablas porque es una persona más visual. Por lo que debes ser flexible y preguntarle cómo prefiere recibir la información, si mediante una conversación o por escrito.

Reflexiona sobre tu comportamiento. Piensa cómo actúas en este tipo de conversaciones y determina qué podrías mejorar, tal vez no eres conciso, no eres claro, o tal vez abrumas con datos duros. Así podrás modificar tu estilo de comunicación para que sea más efectivo.

Resalta la importancia de tu mensaje. Esto puede ser útil, antes de iniciar la conversación menciona expresamente que tienes algo importante que decir, lo cual enviará una señal al otro para que escuche más detenidamente. También se recomienda que señales tu punto varias veces de diversas formas, siendo claro al hacerlo, mencionando que lo repites porque quieres estar seguro de que quede claro, y posteriormente preguntar si así ha sido. De esa forma te puedes asegurar de que el mensaje ha sido captado.

Muestra que te importa. Puedes eliminar el mal comportamiento de la otra parte mostrando empatía y compasión «Se ve que tienes mucho que hacer, ¿te puedo ayudar en algo?». Al hacerlo tienes que ser honesto, de lo contrario puede percibirse como una ironía. Si la otra parte parece estar prestando más atención a algún distractor como el teléfono, señálalo de una manera tolerante, «¿Esperas una llamada importante?».

Señala el problema directamente. Si tienes una buena relación con la otra parte, puede ser buena opción señalarle directamente que no está escuchando, asegúrate de citar un ejemplo claro. Pueden acordar que ninguno dominará la conversación y que cada parte tendrá la oportunidad de manifestar su opinión.

Algunos principios que recordar:

  • Asegúrate de que la otra parte se siente escuchada y comprendida validando sus puntos.
  • Señala la importancia de tu mensaje antes de comunicarlo.
  • Considera la posibilidad de establecer normas que regulen la conversación.
  • No ignores la forma en que la otra parte prefiere recibir la información.
  • No descuides tu estilo de comunicación y busca mejorarlo para captar mejor la atención del otro.
  • Señala el hecho de que el otro está distraído de una manera amable y positiva.

Basado en artículo «How to Work with a Bad Listener» de Rebecca Knight, publicado en Harvard Business Review el 24 de agosto de 2017.

5 FORMAS DE MEJORAR LA ESCUCHA ACTIVA

 

 

 

 

 

Una de las habilidades menos atendidas pero de las más importantes en la comunicación es aquella que podría parecer más simple y que no implica expresiones, la escucha activa. Tal vez esto se deba a que la mayoría creemos saber escuchar e incluso podríamos considerar absurdo plantearnos aprender a hacerlo ya que se podría afirmar que es algo que hemos hecho toda la vida, pero ¿realmente lo hacemos bien?

Cuántas veces durante una conversación, mientras el otro habla, nuestra mente está ocupada pensando en lo que nosotros queremos decir o incluso en temas ajenos a la conversación, otros disfrutan mucho hablar sin permitir al otro manifestarse adecuadamente. Debemos saber cuándo es momento de dejar de hablar y empezar a escuchar, y al hacerlo concentrarnos en lo que el otro está expresando, esto implica la escucha activa, no basta con estar frente al otro sin tapar nuestros oídos, sino que debemos actuar para guardar silencio y mantener nuestra mente enfocada en recibir adecuadamente la información que el otro transmite.

Algunos puntos para mejorar la escucha activa son:

1. Presta atención al otro. Esto implica guardar silencio y eliminar cualquier distractor, incluido nuestro teléfono.

2. Controla tus emociones. Las emociones fuera de control pueden generar pensamientos que no nos permitan escuchar a la otra persona, que hagamos prejuicios sobre lo que el otro está expresando o provocar que no le permitamos hablar.

3. Usa el lenguaje corporal adecuado. Debemos ser conscientes de lo que expresamos con nuestro cuerpo para que la otra persona no perciba aburrimiento, ansiedad o desinterés de nuestra parte. La mirada hacia arriba, la barbilla reposando sobre nuestra mano y el golpeteo constante de nuestros dedos en la mesa son algunos ejemplos de un lenguaje corporal erróneo, lo ideal, entre otros, es una postura y ademanes abiertos, dirigir la mirada a la otra persona y ocasionalmente asentir con la cabeza.

4. Realiza las preguntas adecuadas. Para que la otra persona se exprese lo mejor es realizar preguntas abiertas, y en caso de que no entendamos algo de lo que está transmitiendo o no estemos de acuerdo con lo que está expresando, debemos preguntar para aclarar o bien para que nos ayude a entender su punto de vista.

5. Parafrasea. Es recomendable que formulemos con palabras distintas la información que está transmitiendo la otra persona, esto reflejará interés de nuestra parte y a la vez nos permite verificar que lo que estamos entendiendo realmente es lo que el otro quiere transmitir.

Al mejorar la habilidad de la escucha activa generaremos confianza, manifestaremos cierta humildad, transmitiremos a los demás respeto y será más sencillo resolver algún conflicto.

Carlos F. Martínez Tripp. @MartinezTripp