QUE TUS CLIENTES SEAN LO MÁS IMPORTANTE

Actualmente una tarde de películas implica utilizar Netflix, hace 10 años seguramente implicaba visitar el Blockbuster más cercano. En aquél entonces esta empresa valía varios miles de millones de dólares, sin embargo hoy es un caso de estudio que refleja como las cosas pueden ir terriblemente mal.

El fracaso de Blockbuster no se debe a Netflix ni a la difusión de internet, sino a que la empresa dio por seguros a sus clientes. La empresa generó ingresos penalizando a la gente que pretendía servir, lo que generó que no hubiese lealtad por parte de los mismos. Negocios grandes y pequeños deben tener siempre presente que su fin es satisfacer las necesidades de sus clientes.

Aunque es muy sencillo decirlo, mantener el enfoque en los clientes no es fácil, la atención del emprendedor se empieza a dirigir hacia posicionar su marca, a sus competidores, a incrementar los rendimientos y a otros factores que hacen que paulatinamente y sin desearlo, el cliente deje de ser la prioridad.

La recomendación es hacer de tus clientes tu único objetivo, preguntarles qué es lo que desean, qué les hace falta, interactuar con ellos a fin de conocer sus retos y aspiraciones, permitir que participen en la creación de los productos y/o servicios que van a satisfacer sus necesidades. Nunca perder de vista que son ellos lo que más importa.

Recuerda que tú no eres tu cliente, comprueba que tu oferta realmente aporta un beneficio por el que tus clientes están dispuestos a pagar, de lo contrario tal vez no estás creando el valor que creías.

Haz que tus clientes sean la prioridad de tu negocio y que esto sea la cultura de tu empresa.