PREPÁRATE PARA LA COMPLEJIDAD

Por naturaleza buscamos que las cosas sean predecibles, intentamos elaborar planes excelentes que si se siguen al pie de la letra nos permitirán llegar a nuestro objetivo, sin embargo la mayoría de las veces la realidad echa a abajo hasta el mejor de los planes.

La verdad es que debemos manejar la complejidad, si sólo estamos listos para la simplicidad no seremos capaces de adaptarnos a los cambios cada vez más constantes. La solución no es un mejor plan sino un adecuado empoderamiento, debemos cambiar la jerarquía por redes y facilitar las relaciones horizontales dentro de la empresa.

La complejidad es inevitable, mientras más elementos interactúen mayores probabilidades habrá de que el resultado sea inesperado, cada persona que interviene ha elaborado su propio plan, lo cual necesariamente introduce factores no contemplados en nuestro plan original por lo que las probabilidades de que dé resultado si se sigue al pie de la letra son realmente bajas.

Nos gustan las cosas simples que entendemos y controlamos, pero si pretendemos que sólo se nos presenten problemas que podamos resolver directamente nos frustraremos rápidamente ya que más pronto que tarde nos encontraremos ante situaciones complejas cuya solución es más probable mediante la intervención de diversas perspectivas y conocimientos, por lo que lo más conveniente es motivar la participación de todos los integrantes del equipo para alcanzarla.

Debemos elaborar un plan e intentar que este sea lo más simple posible, sabiendo que en el camino este se modificará pero que en él encontraremos bases solidas que facilitarán su reestructura.

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