«MEXICO IS THE SHIT» ¿Negocio que enaltece?

 

 

 

 

 

 

 

Hace unos días una twittera consideró que la frase «MEXICO IS THE SHIT» es insultante para México y solicitó mediante un tweet que un hotel de la Ciudad de México no recibiese a unas personas que portaban una chamarra con dicha frase en la espalda.

En cuestión de minutos su tweet se volvió viral y recibió todo tipo de comentarios, algunos manifestaban que también consideraban la frase ofensiva o vulgar, otros le indicaban que la frase era un modismo de Estados Unidos con una connotación positiva, pero, aun cuando ella no emitió insulto alguno, la mayoría incluían prejuicios, ofensas, violencia de genero y hasta amenazas, incluso hubo «alguien» que tuvo el tiempo para hurgar en sus publicaciones de cinco o seis años atrás a fin de supuestamente encontrar comentarios criticables, sin plantearse la posibilidad de que en aquel entonces se tratase de una menor de edad. Esto transmite un vergonzoso reflejo de la sociedad, un claro ejemplo de la psicología de masas y una prueba de que las redes sociales pueden ser usadas como escudo para cobardes que confunden el legitimo debate con insultar y discriminar irracionalmente a personas determinadas, siendo urgente que esto último sea correctamente regulado en México como ya se ha comenzado a hacer en otros países, principalmente de Europa.

La intención de la twittera de defender a su país es innegable, lo discutible es la interpretación del modismo. Según los mensajes que recibió, el desconocer la connotación del mismo era un «evidente» alarde de ignorancia y desconocimiento total del idioma inglés. Claramente si la twittera desconociese totalmente el idioma no hubiese podido interpretar de forma alguna el contenido de la frase, la interpretación literal no es incorrecta, simplemente refleja el desconocimiento de un modismo vulgar. Cabe recordar que Guadalupe Loaeza, periodista mexicana que ha escrito más de 45 libros y ha sido condecorada con la Legión de Honor de Francia, por lo que difícilmente habrá alguien que pueda calificarla de ignorante o inculta, en enero de este año también publicó un tweet que reflejaba la interpretación literal de la frase y señalaba el horror del diseño de la chamarra. Así, es claro que interpretar literalmente un modismo no refleja incultura, pero ser vulgar, por definición, sí.

¿Es incorrecta la interpretación que han hecho, entre otros, la twittera y Guadalupe Loaeza? No. Así de contundente debe ser la respuesta, ya que es innegable que «MEXICO IS THE SHIT» significa MÉXICO ES LA MIERDA, por lo que literalmente, sin duda alguna, ofende a México. El hecho de que además la frase «IS THE SHIT» sea usada por algunos como un modismo vulgar positivo no vuelve incorrecta su interpretación literal, por lo que se puede considerar una frase ambigua, siendo un manifiesto error aseverar que sólo admite la interpretación conforme al modismo. Algunos, incluso hasta este punto, podrían seguir asegurando que desconocer el sentido positivo implica no hablar inglés, sin embargo en la página «Verne» del periódico «EL PAÍS», el 26 de noviembre de 2016, se publicó una entrevista telefónica en la que el propio diseñador manifestó:  «… también los estadounidenses me paran para decirme por qué estoy diciendo que México es una mierda si no es así y tenemos que explicarlo.». Así, como expresamente se menciona en dicha entrevista, la interpretación literal no es exclusiva de hispanohablantes sino que incluso estadounidenses la han interpretado como una ofensa a México, ¿ellos tampoco hablan inglés? Como toda frase con más de un sentido, la interpretación de la misma no depende sólo de quien la emite sino también de quien la recibe. La intención del diseñador puede ser clara e inequívoca, pero el sentido que quien la porta o quien la observa den a la frase dependerá en primer lugar de si conocen o no el modismo, y en caso de conocerlo dependerá de su voluntad, siendo iluso o soberbio pretender obligar al mundo a que sólo interprete la frase ambigua conforme a la intención del diseñador. ¿Se enaltece a un país mediante una frase que en cualquier lugar permite cuestionar si la intención es totalmente la contraria?

Muchos criticaron a la twittera por opinar «sin saber» o por no haber verificado la información previamente, sin embargo, cientos de personas y algunos medios de comunicación cometieron exactamente el mismo error al asegurar que se trataba de una Diputada, cuando en realidad se trata de una joven que simplemente es militante de un partido político, hecho que, aunque es irrelevante en relación con lo acontecido, fue señalado por muchos twitteros y prácticamente por todos los medios que publicaron o difundieron una nota al respecto, algunos emitieron tweets expresamente discriminatorios, los medios «serios» de comunicación al menos lo mencionaron, lo cual, toda vez que se refieren a una ciudadana que nunca ha sido servidor público, ni figura pública, implica discriminación por ideología política. Esto resulta claro si al leer cualquiera de dichas notas sustituimos las referencias a su afiliación política por alguna religión. Parece que al menos algunos en México no tienen presente que discriminar ya sea por raza, religión, ideología política, genero, entre otras, no sólo es básico e irracional, sino que también implica una violación a los derechos humanos. Lo anterior sin mencionar la evidente violación al derecho a la propia imagen y el honor en la que han incurrido varios medios.

Es un hecho que la frase «MEXICO IS THE SHIT», en el mejor de los casos, es un modismo, siendo al menos entendible que a algunos no les parezca correcto que el nombre de México aparezca en la misma frase que la palabra «SHIT», la cual en todas sus acepciones es vulgar. El diseñador de la chamarra retuiteó una imagen en la que se aprecia la prenda con una frase en español, que bien podría ser el equivalente a la que se comercializa al incluir una palabra innegablemente vulgar aun cuando la connotación pueda ser positiva:

Una frase más similar sería «ESTADOS UNIDOS ES LA GRAN MIERDA», ya que algunos usan ser o sentirse «la gran mierda» como algo positivo. Si un diseñador de Estados Unidos creara una chamarra con alguna de dichas frases, difícilmente alguien de ese país consideraría que la misma lo «enaltece» o que está enviando un mensaje positivo al mundo, seguramente no se volvería viral el comentario de un joven que pretendía defender a su país interpretando literalmente la frase, ni sería calificado de inculto o ignorante. Es mucho más probable que se tratase tan sólo de un souvenir de cuestionable gusto y que fuesen muchos más los que criticaran su mera existencia. Cada uno podrá analizar el porqué se darían tales diferencias entre las sociedades de un país y del otro, así como determinar cuál sería el que transmite mayor cultura y amor propio.

Por naturaleza los seres humanos buscamos pertenecer a un grupo e imitamos a aquellos que consideramos de alguna forma superiores o que al menos gozan de mayor aceptación entre nuestros iguales, lo cual explicaría que una chamarra que relaciona el nombre de un país con un modismo vulgar extranjero, con la que lucran unos cuantos, pero que ha sido usada, ya sea por convicción o como estrategia publicitaria, por artistas y personajes públicos, sea considerada por la generalidad como un objeto que enaltece y envía un mensaje positivo sobre México, a la cual cabe defender incluso mediante insultos y discriminaciones. Parece necesario recordar a algunos que el hecho de que la frase esté en inglés no elimina su vulgaridad.

La chamarra con la frase «MEXICO IS THE SHIT» nos permite ver que lo vulgar puede ser negocio y que puede incluso ser considerada por varios como un producto que refleja cierta exclusividad, sin importar la incultura transmitida mediante la frase o la calidad de sus materiales y de su diseño, por lo que dicha percepción sólo se explicaría por su relativa escasez y por el hecho de que algunos artistas o figuras públicas la hayan promocionado, siendo esto suficiente para que el cerebro automático al que hace referencia el premio Nobel Daniel Kahneman y la psicología de masas entren en juego, permitiendo que varios consideren que un producto así es exclusivo y que enaltece a México, cuando la realidad es que sólo relaciona al país con una frase vulgar literalmente ofensiva, mediante la cual algunos lucran sin reportar beneficio alguno a México. La intención, el negocio e incluso el uso de una frase con doble sentido, podrían ser dignos de aplaudirse; lo que sin duda es al menos criticable es que mediante uno de esos sentidos, el más claro, se esté insultando a la nación que se pretende enaltecer; lo que es vergonzoso es que dicha frase sea la excusa para que miles ataquen irracionalmente con un fundamento incorrecto a una persona; lo que es imperdonable es el actuar ilegal de algunos medios de comunicación, el cual representa un verdadero riesgo para la sociedad. ¿Lo sucedido enaltece a México?

Deja una respuesta