DELEGAR AUMENTA TU CAPACIDAD

Al convertirte en líder debes aprender a dejar de hacer y empezar a liderear. Tal vez tus compañeros y jefes admiren tu voluntad de seguir realizando el trabajo que solías hacer, pero en la medida que tus responsabilidades se vuelvan más complejas será imposible que seas un líder efectivo si continúas por ese camino.

El límite de lo que eres capaz de hacer aumentará en proporción al número de colaboradores que empoderes, de la misma manera dicha capacidad disminuirá con cada tarea de la que innecesariamente te hagas cargo.

Como líder debes volverte más esencial e involucrarte menos, ser esencial y estar involucrado no es lo mismo, así como estar ocupado no implica necesariamente ser productivo. Debes moldear el pensamiento de los demás en lugar de determinar sus planes.

Para saber si estás involucrándote demasiado imagina que te debes ausentar del trabajo una semana y pregúntate si las prioridades avanzarían sin ti.

Al delegar es importante que transmitas tus razones por las cuales consideras que la tarea es relevante, de qué manera el otro encaja para alcanzar el objetivo y qué es lo que está en juego, de esta manera lograrás que realmente se involucre. Al entender lo relevante de su participación para lograrlo, existirá un verdadero compromiso de su parte. Es importante transmitir claramente qué es lo que esperas y asegurarte de que el otro lo haya comprendido.

Evita caer en el otro extremo en el que simplemente te desentiendes del trabajo que realizan tus colaboradores. No se trata de decir que no a todo requerimiento que te hagan, sino de aprender a distinguir cuándo es necesario intervenir, cuándo rechazar, y cuándo atenderlo para determinar quién es la persona más adecuada para hacerse cargo.

Basado en artículo «To Be a Great Leader, You Have to Learn How to Delegate Well» de Jesse Sostrin, publicado en Harvard Business Review.

Autor VERKKO®


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